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Sociedad Internacional

Estados Unidos vive su segunda gran caída histórica de homicidios — y nadie sabe bien por qué

Datos analizados por el especialista Jeff Asher y recogidos por The Trace sugieren que Estados Unidos atraviesa un fenómeno comparable, por su magnitud y duración, únicamente a la caída de homicidios de los años noventa. Según cifras del FBI, la tasa de asesinatos pasó de 9.8 por cada 100 mil habitantes en 1991 a 5.5 en el año 2000. Ahora, tres años consecutivos —2023, 2024 y 2025— registraron los descensos más grandes jamás documentados, y 2026 podría sumar un cuarto año a la baja, llevando la tasa nacional a niveles posiblemente inferiores a los previos a la pandemia.

Ciudades como Nueva York, Filadelfia, Baltimore y Nueva Orleans reportan sus cifras de homicidios más bajas desde que existen registros mensuales confiables, algunos desde 1960. En Nueva York, los homicidios de enero a abril de este año fueron los más bajos jamás contabilizados en esa serie histórica. La comparación resulta más elocuente al notar que hubo aproximadamente 90% menos asesinatos en ese periodo que en el mismo lapso de 1990.

Lo inquietante —y honesto— del análisis es que nadie tiene una explicación sólida. La caída ocurrió pese a la reducción de personal policial, la persistencia de la pobreza y la desigualdad, y una disponibilidad de armas que sigue siendo alta. Asher advierte que probablemente múltiples estrategias locales (programas de intervención comunitaria, iniciativas tipo Ceasefire, inversión federal puntual) contribuyeron, pero es imposible aislar cuáles funcionaron mejor. Mientras tanto, el financiamiento federal para investigar las causas de este descenso está siendo recortado, justo cuando más se necesitaría para sostenerlo.

Asher también matiza el entusiasmo: la velocidad de la caída parece estar desacelerando —de descensos de 15-20% a cifras más cercanas al 8%— aunque no hay señales de que la tendencia vaya a revertirse. Su insistencia es clara: mientras haya un solo homicidio, el problema no está resuelto.

Fuente: Reasons to be Cheerful / The Trace